
Backfire
Backfire es una máquina de dificultad media que comienza con un servidor Havoc C2 expuesto, donde el atacante explota una vulnerabilidad de Server Side Request Forgery (SSRF) para establecer un canal de comunicación con la WebSocket API de Havoc e inyectar comandos maliciosos, logrando ejecución remota de código durante el proceso de compilación del payload. Una vez obtenido el acceso inicial, se identifica otro servidor de Command and Control ejecutándose localmente llamado Hardhat. Al ser de código abierto, el atacante genera un token JWT utilizando la clave secreta predeterminada codificada en el código fuente. La cuenta comprometida tiene permisos para ejecutar iptables e iptables-save, lo que permite una escalada de privilegios mediante escritura arbitraria de archivos.







